Sus experiencias

En este apartado invitamos a las Monitoras a que nos cuenten sus experiencias.

10 pensamientos en “Sus experiencias

  1. Maria Mantzakou

    La Reflexología ya forma parte de nuestra casa! Y cada vez descubro más lo agradecida que le estoy!

    Estábamos en grecia de vacaciones y un día notamos que Ariadni tenía una picadura de mosquito infectada. La convencí que me dejara ponerle arcilla y le puse por la noche arcilla verde el polvo mezclada con aceite de caléndula y sésamo. Al día siguiente tenía mejor pinta y no presté más atención. A los pocos días vi que tenía detrás de cuello varios granitos y le puse aceite de caléndula. Al día siguiente tenían peor aspecto y habían aparecido en otras partes del cuerpo. Seguía tranquila porque pensaba que eran picaduras de mosquito. Pero la cosa no mejoraba y al día siguiente los granitos tenían un aspecto horrible, el avance era brutal y descubrí que tenía manchas hasta la oreja.

    Las manchas empezaban a tener un aspecto feo, rojo, de líquido amarillo, de mal olor, supuraban etc. Este mismo día su papá se volvió a barcelona y ella se había puesto muy triste, cosa que lo expresó en su piel. Me asusté, ya que ella nunca había tenido ninguna irritación en la piel y no sabía como manejarlo. Empecé con la reflexología y al día siguiente la llevé al pediatra.

    Cuando la vio desde lejos, me dijo esto es estafilococo y feo. Me recetó antibióticos por diez días, una crema antibiótica y betadine. Yo estaba congelada, la niña nunca ha tomado antibióticos y cuando le pregunté si se podria esperar o hacer alguna cosa alternativa ya que ella nunca ha tomado antibióticos, la doctora era firme diciéndome lo peligroso que era y que no se juega con una cosa como el estafilococo. Salí asustada pero decidí no darle los antibióticos. Le dije a mi madre que me acompañaba mi decisión y le pedí que no dijera nada a nadie. Cuando lleguemos a casa, no pude mentir y cuando me preguntaron si les doy los antibióticos dije que no…que preferiría esperar y trabajar con la reflexología.

    Empecé con la reflexología a tope, le hacía tres veces al día, insistía sobre todo en el sistema inmunitario y urinario para estimular las suprarrenales y segregar cortisona que es antiinflamatoria. La eccema empeoraba y aparecían nuevas manchas en su cuerpo y el entorno me presionaba muchísimo. Dudaba y estaba a punto de entregarme a los antibióticos… Era la primera vez que me enfrentaba con una bacteria como el estafilococo y no sabía si había tomado la mejor decisión…Pero no desconfiaba en la reflexo.

    Decidí llevarla al día siguiente a una pediatra homeópata, muy simpática y con una visión antroposófica. Era el peor día, estaba llena de manchas y la verdad es que me sentía sola y necesitaba que alguien me confirmara que los antibióticos no eran la solución. La pediatra me tranquilizó y me dio una homeopatía (echinacea) para subirle las defensas, ya que fue eso que hizo que el estafilococo se manifestó. Me recomendó mojar una gaza en te negro y ponerla en las manchas que el te negro cumple la misma función que el betadine, las seca. Seguir con la crema antibiótica y además poner tintura de caléndula y propóleo.

    Hicimos reflexologia, mañana, tarde y noche y la única cosa fue que no me dejó ponerle más arcilla, pero igual a los dos días estaban las manchas casi desaparecidas y cicatrizadas y no apareció ninguna más. Era sorprendente lo rápido que se curó. Todos estaban sorprendidos con la mejoría y además fue una lección de mostrar que sí que se pueden curar las enfermedades sin antibióticos! Toda mi familia me pedía hacerles reflexología y cada día hacía a los niños en el patio. La reflexología ha sido de gran ayuda tanto para ella como para mi!

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  2. Berta Puig Roca

    Mi embarazo y el nacimiento de mi hija Mariona marcó un antes y un después en mi vida como mujer, pero también en mi vida familiar. Un 21 de julio de 2009 David, mi pareja, y yo nos convertíamos en padres y se presentaban ante nosotros grandes retos, pero el más importante de todos sería el cuidado de nuestra hija.
    Durante meses, nos planteamos y discutimos largamente cual sería la mejor opción para acompañar a la pequeña y como debíamos gestionar la salud familiar.
    En contra de nuestro entorno, optamos por una salud holística y natural. Sabíamos que el camino a recorrer seria largo y costoso, pero estábamos convencidos que ésta era la decisión más responsable.

    La reflexología podal es una gran herramienta, un recurso único y especial para el cuidado de la salud familiar. Desde que la descubrí, la utilizo a menudo, en todos los procesos curativos por los que pasamos tanto Mariona, como David o yo misma.
    Constipados, bronquitis, ciática, luxaciones, gastroenteritis, dolores menstruales, … No importa el nombre ni el diagnóstico, sea cual sea la dolencia, aplicando un par de masajes de reflexología al día, el cuerpo entra en acción y reacciona positivamente. Es una terapia manual, sencilla, no invasiva. Nunca tiene efectos secundarios, siempre se obtienen buenos resultados.

    Mariona la conoce desde el primer día en que llegó al mundo. Sabe para qué sirve y como ayuda a su cuerpo a equilibrarse. Desde muy pequeña me ofrece sus pies siempre que necesita un masaje. Es consciente del poder que la reflexología ejerce en su salud y, como se respeta mucho a sí misma, me lo demuestra cada vez que le aplico una sesión.

    Estoy muy contenta y muy orgullosa de tener esta poderosa herramienta a mi alcance y agradezco enormemente a Ángeles que me facilitara su conocimiento.

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  3. Lourdes López Martín, Madrid

    Descubrí la Reflexología hace ahora un año. Siempre he creído en el poder del organismo humano para auto sanarse, pero también sabía que con ciertas técnicas se puede facilitar esa autocuración o paliar las consecuencias de la enfermedad. Cuando me quedé embarazada, mi marido y yo nos planteamos la posibilidad de tener un parto en casa. Pasados los meses la decisión se hizo más clara y cuando llegó el momento no pudo ser por circunstancias, que aún no he conseguido racionalizar. Finalmente fue una cesárea, aunque muy respetuosa. Lo cierto es que en el proceso del parto y durante el embarazo los masajes que recibí me ayudaron mucho y, siempre me han atraído los masajes en general, pero al final me decanté por la reflexología.
    El curso, que hice en Madrid y que prolongué en Cubelles este verano, me ha supuesto una gran apertura física, mental y espiritual. He podido comprobar cómo reacciona mi cuerpo cuando recibo un masaje en los pies y cómo a la vez estoy más receptiva a la escucha de los síntomas. También he visto cómo mi hijo, hermanos y sobrinos reaccionaban a la actividad y cómo ciertas molestias durante el masaje, se relacionaban con enfermedades o disfunciones temporales en sus organismos y cómo las mamas de los talleres comparten los maravillosos efectos en sus hijos.
    Estoy muy agradecida por haber recibido estos conocimientos y espero que muchos niños puedan beneficiarse de esta técnica.

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  4. Renée Iglesias

    Mi nombre es Renée Iglesias, quiero presentarme en la web y contar mi experiencia, compartiéndola con todos vosotros. Te felicito Angeles, por este espacio que has creado donde podemos hacer partícipes a los demás de nuestras vivencias en este maravilloso mundo de la Reflexología. Y digo maravilloso porque para mí así lo es. A principios de 2009 comencé mi curso de Reflexología Podal , aquí en Madrid, desde el primer día que tuve entre mis manos los pies de mi hija autista y puse en práctica lo que me habían enseñado comprendí que algo grande había entrado en mi vida. Poco a poco fuí familiarizándome con este arte hasta que a mediados de año conocí la labor de Angeles Hinojosa, ella era justo lo que yo estaba buscando. No podía terminar la terapia en los pies de Alicia (mi hija), tenía que enseñar a otros padres en mis mismas circunstancias esta maravillosa técnica, era una herramienta más en nuestro poder; en la vida de un padre de un niño con discapacidad cualquier ayuda es recibida con entusiasmo y alegría, el mejorar en alguna medida la calidad de vida de nuestros hijos lo valoramos enormemente porque mejora también la nuestra y la de nuestro entorno y eso os lo puedo asegurar no es fácil. Así con este objetivo de hacer que el poder de esta terapia no se quedara sólo en mi hija es como llegué a Angeles y su curso de Monitora de Reflexología Infantil. Ella, con sus ternura y experiencia hizo que venciera mis miedos y fantasmas del pasado y me decidiera a estudiar en Barcelona. La formación superó con creces mis expectativas, y ahora preparo con ilusión mis talleres con la esperanza de abrir una ventana de luz a esos padres de niños especiales a los que se nos han cerrado tantas puertas en esta vida.

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  5. Catalina Llull Perelló

    Mi nombre es Cati y soy madre de dos niñas, Catalina de 2 años y medio y Paula Maª de 4, que me han dado la oportunidad de buscar más allá del camino que estaba siguiendo y me han llevado hacia la luz, que nos guía por el camino de la intuición, de la escucha y del respeto hacia nuestros cuerpos.

    Os puedo contar mi corta pero maravillosa experiencia hasta el día de hoy; cansada de ir corriendo detrás de la ayuda de la pediatra cada vez que a las niñas les ocurría alguna cosita y de darles continuamente la lista de medicaciones con las que salía de la consulta… Decidí que había llegado el momento de buscar otro camino, mi intuición hacía tiempo que me decía que todo lo que les estaba dando, mas que ayudarlas las alejaba de ser niñas sanas; y busqué… Contacté con Ángeles Hinojosa y le pedí información de la formación de reflexología podal infantil y en unos meses empecé a desplazarme a Cubelles desde Mallorca una vez por semana, para aprender una técnica para aplicar a las niñas sin saber muy bien que pasaría ni que resultados obtendría… Al mes de empezar la formación le quité a mi hija mayor toda la medicación preventiva que tomaba durante el invierno (antialérgico y broncodilatador) para prevenir las bronquitis y la traté con reflexología, hemos pasado el mejor invierno desde que nació, y eso fue solo el principio, confié en la reflexología desde el primer día, durante la formación y semana a semana mis hijas me iban poniendo a prueba, si no era una, era la otra, dolor de oído, erupciones de piel, ganglios inflamados a lo bestia, etc. y seguí confiando en que la reflexología les ayudaría y que sus cuerpos encontrarían el remedio a lo que les ocurría y otitis que antes duraban 10 días con antibiótico cada 6/8 horas, con la reflexología y terapias alternativas naturales (básicamente con arcilla) la han superado en dos días y sin salir corriendo al médico, ni tomar medicaciones… La pequeña, un buen día, tuvo una erupción muy fuerte en la piel y en lugar de alarmarme y salir corriendo a urgencias que es lo que habría hecho semanas atrás, confié en su cuerpo, que nos estaba diciendo que necesitaba expulsar algo fuera que no le hacía bien y lo dejamos actuar, ayudándolo con la reflexología trabajamos el sistema excretor para expulsar fuera todo lo nocivo y la acompañé, con cariño, explicándole que aquello era algo que su cuerpo necesitaba sacar y que lo dejaríamos actuar, no le dolía para nada. ¿Que era? No lo sabemos, los médicos tampoco lo hubieran sabido, si hubiéramos salido corriendo además de alarmar a la niña y ponerla en manos de desconocidos, le hubieran administrado cortisona o antihistamínico para bajar la erupción y darle tratamiento para algunos días y algo más,… el mensaje a la niña y a su cuerpo de que necesitaba una cosa externa para superar aquello. El mensaje de “no confío que puedas superarlo solo”.

    La reflexología ha mejorado nuestra calidad de vida, mis niñas saben que son niñas sanas y que tenemos la manera de ayudar a nuestro cuerpo cuando tiene trabajo extra.

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  6. Mº Luz Villa

    Desde que aprendé a hacer reflexología la he puesto en práctica con mis hijos y mi sobrino de continuo. Es maravilloso como se resuelven los problemas de salud que surgen, en mi caso siempre han sido cosas sin mucha complicación como otitis, resfriados y virus intestinales. A veces cuando parece que no funciona, siempre digo un dia más y si no busco otra alternativa y entonces se da el cambio.
    Para mi lo mejor de conocer la reflexologia ha sido como ha cambiado la relación con mis hijos, esa dedicación exclusiva solo pensando en él y compartiendo miradas.

    La tranquilidad cuando sales de viaje de saber que llevas todo lo que necesitas, no importa si pueden tener fiebre, mocos o lo que sea, siempre estás preparada para ayudarles.
    Poco a poco han ido desapareciendo de la repisa de la nevera los medicamentos

    Mis hijos confian en la reflexologia y cualquier malestar que tienen siempre dicen “tocame los pies que me duele ….” La confianza que tienen en mis manos me da mucha fuerza y poco a poco están aprendiendo que el poder está en su propio cuerpo y no en mis manos.

    Me gustaría animar también a las madres con hijos adolescentes, ya que la experiencia con mi sobrino de 18 años es distinta y ha sido muy enriquecedora, también empecé a practicar con él y me di cuenta que cuando estaba un rato trabajándole el plexo solar, el diafragma y la espalda empezaba a contar muchas cosas a pesar de ser un niño bastante cerrado y que ha sufrido mucho con la separación de sus padres. Nunca me habia hablado de sus sentimientos de esa forma. Cuando nos vemos siempre me pide que le haga reflexología, antes pensaba que era por la reflexo en sí, pero ahora estoy convencida que también es para hablar y desahogarse. Para él ha sido un vehiculo maravilloso para poder expresar esos sentimientos reprimidos durante tanto tiempo y tener a alguien a su lado que le escuche y le dedique un rato exclusivo.

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  7. Concha Delgado, Barcelona.

    Álex (mi marido) empezó a tener cólicos biliares hace unos siete u ocho años.

    Los primeros cólicos los pasó como pudo, pero observó que el cuerpo le pedía moverse y cuando empezaba a notar el dolor se iba a caminar. Esto quiere decir que salía a las 11 de la noche y volvía a las 3 a las 4 de la mañana, reventado y exhausto, pero más calmado, después de haberse recorrido a paso ligero 15 a 20 Km.
    Estuvo así unos 2 o 3 años y descubrió que la natación le iba bien: el gesto de alargar el brazo hacia arriba movilizaba la zona del hígado y la vesícula y parecía que le calmaba, o espaciaba los cólicos.

    Entonces en el 2005 hice el curso de reflexo y empecé a practicar con él. Lo primero que me refiria es que nada más empezar y tocar el plexo solar algo se le expandía y se calmaba. Al principio le hacía toda la secuencia, o sea todos los sistemas, tal como los iba aprendiendo. Así al final le trabajaba todo el pie y todo lo que había aprendido.

    Esto le calmaba y descansaba toda la noche (se lo hacía siempre por la noche, antes de dormir) Los cólicos se espaciaron y estuvo 3 años sin sufrir ningún cólico, porque en cuanto empezaba a notar la tensión en la parte alta del abdomen y a nivel del hígado que le anunciaba un futuro cólico yo le hacía reflexo y los síntomas desaparecían. Empecé a incidir en vesícula, hígado, sistemas digestivo y urinario para eliminar y plexo solar para calmar emociones y sedar. Curiosamente cuando le tocaba el punto del bazo notaba mucho alivio.
    Al principio le hacía muy a menudo, me pedía casi cada noche, pero poco a poco se fue calmando algo y sólo me lo pedía puntualmente cuando empezaba a notar la tensión, sobre todo cuando había tenido presión en el trabajo.

    Desafortunadamente hace dos veranos Álex y las niñas se fueron de vacaciones al pueblo y yo no pude acompañarles porque no coincidía con ellos. Así que yo me quedé en Barcelona trabajando.
    Álex empezó a sentir la tensión y se iba al río cada mañana a nadar. Esto no fue suficiente y volvió a sus caminatas nocturnas. Yo no estaba allí para poder hacerle la reflexo y él no se vió suficiente para hacérselo él mismo, no le salía. Aún así algo se movió y la piedra se desplazó, con tan mala fortuna que en su recorrido se quedó estancada y le obturó el colédoco. Se empezó a poner amarillo. Le dije que fuera de urgencias al hospital. Yo no estaba con él, así que no sabía cómo estaba la cosa, sólo lo que él me iba explicando. No quiso ir allí a Castellón i adelantó la vuelta con las niñas.
    Encima llegó cuando yo estaba de guardia, así que no pude ayudarle en nada.
    Cada vez se encontraba peor y estaba amarillo como un limón, así que no vió más opción que irse de urgencias él solito. Cuando yo salí de la guardia y fuí al hospital a verle ya lo habían ingresado y lo prepararon para extirpar la vesícula.
    Y sin ella se quedó.
    Quizás si yo hubiera estado con él y hubiera seguido haciéndole reflexo no hubiera llegado a ese punto, o si él se lo hubiera hecho quizás la piedra hubiera continuado su recorrido hasta eliminarla por las heces.
    En fin, no sabemos qué hubiera pasado, pero es curioso que le ocurriera cuando estaba allí sólo.

    También en otra ocasión visité a una amiga a la cual encontré con una tortícolis desde hacía 3 ó 4 días. No podía mover el cuello. Le propuse hacer reflexo y le trabajé toda la columna incidiendo en las cervicales y también trabajando la zona del trapecio. Estaba un poco escéptica, pero se dejó hacer.
    Al día siguiente me llamó diciéndome que había desaparecido todo el dolor y no se lo podía creer.

    Me siento muy agradecida por tener la reflexología en mi vida.

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  8. Maria Mantzakou, Barcelona

    Era verano y estábamos de vacaciones en un camping. Las primeras vacaciones de Ariadni (mi hija) que estaba disfrutando muchísimo el mar, la playa, la libertad. Sin embargo al cabo de unos días, Ariadni cambió de comportamiento, empezó a pedir teta todo el rato, a llorar por nada, a quejarse hasta que la noté caliente una noche y pensé que sería algún diente. Al día siguiente seguía igual de molesta y con la temperatura alta. Empecé a hacerle enseguida reflexología lo poco que me dejaba para ayudar a su cuerpo. Pero por la noche la cosa empeoró. Subió mucho la fiebre, creo que era la primera vez que la notaba tan calentita y ahí me di cuenta que se estaba luchando contra algo. No me asustaba la fiebre, aunque estábamos en una playa, lejos del pueblo. Sé que la fiebre es síntoma de salud, pero confieso que me asusté cuando se puso a gritar como loca cuando hizo pichi. No lo podía creer, una infección urinaria? Pero era posible?

    Estaba delirando y cada tanto despertándose llorando. Empecé a tocarle los pies, el sistema urinario para eliminar todo, el sistema inmunológico para que su cuerpito luche contra lo que era, e insistiendo poniendo toda mi energía. José me decía un poco asustado que tendríamos que bajarle la fiebre, pero yo sabía que no deberíamos cortar el proceso de su curación. “No, no te vas a enfermar” le hablaba suave en los oídos. Le decía que mañana iba a estar mejor, que solamente duraría esta noche, que su cuerpo estaba luchando con fuerza, que no se preocupara. Al mismo tiempo haciéndole masaje en sus pies que ya me había entregado. Y la fiebre seguía alta”

    Claro que no dormí durante toda la noche, la estaba vigilando y preguntándome si estaba haciendo la cosa correcta. Cuando amaneció, decidí contactarme con un pediatra para llevarla. He sufrido mucho de infecciones urinarias y sé exactamente que el dolor es insoportable. Ariadni se despertó floja, normal después de una noche en guerra. Recogimos todas las cosas y salimos para Atenas. Eran dos horas de viaje y en el camino decidiríamos si nos iríamos directo al hospital o no.

    Pero durante el viaje no se quejó nada, no lloró en ningún momento, le controlamos el pañal, había hecho pipi y estaba bien fresquita. Llegamos a casa, seguía fresquita y nunca más tuvo ni fiebre ni ninguna molestia… Gracias a la reflexología y los pensamientos positivos se curó enseguida. No sé que tuvo, no importa. Lo que importa es que una vez más me sentí afortunada de disponer esta herramienta y poder ayudar a mi hija a sanarse! Confío en ti, confío en mí, confío en nosotros, confío en la naturaleza!

    Gracias reflexología!!!!

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  9. Gemma Ivern

    Mi experiencia con la reflexologí­a es a nivel personal y familiar. Para mi­ ha sido un descubrimiento excepcional, ya no tanto a nivel fí­sico sino a nivel emocional. Gracias a ella he aprendido a confiar en la vida, a confiar en nuestro cuerpo y a creer firmemente, que es sabio. Con quien más lo uso es con mi hija de tres años que tiene una salud de hierro. Estoy convencida de que es gracias a la reflexo y gracias al mensaje implicito de salud y confianza que lleva.

    Mil besos

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  10. Lourdes Gonzalez Pinillos, Madrid

    Soy Lourdes, madre de tres hijos de 12, 9 y 4 años con los que aprendo cada día de mi vida y los que han hecho que hoy sea la mujer que soy. Soy trabajadora social de profesión y me gustaba mucho mi trabajo hasta que decidí dejarlo para poder ejercer la reflexología y enseñar a familias la técnica, compartir juntos un espacio de encuentro e ir cambiando el concepto de salud y enfermedad en la infancia.

    Quiero compartir lo importante que ha sido para mí y para mi familia la práctica de la reflexología. Cada vez que uno de mis hijos comienza a estar con algún síntoma: tos, mucosidad, dolores musculares, dolor de tripita comienzo a realizar el masaje más frecuentemente. Son niños sanos que no suelen tomar medicinas, ya que su organismo tiene recursos y un sistema inmune fuerte y preparado para defender su cuerpo.

    También he aprendido que la enfermedad es un proceso por el que tenemos que pasar y experimentar. Que a través de ella podemos limpiar toxinas y emociones que están retenidas dentro de nosotros, y por ello, es una oportunidad para parar, reposar y dar un paso adelante, crecer un poquito más.

    Mi hijo mayor tuvo hace unos meses un proceso infeccioso bastante grave. Al principio me enfadé con la reflexología (además de con la medicina), tardé unos días en volver a tocarle los pies. Con su experiencia y madurez, me di cuenta que ha sido un proceso que le ha servido a él y nos ha enseñado a todos y que de otra forma no hubiéramos aprendido, valorado y sentido todas las sensaciones que nos invadieron. La reflexología volvió a ser para mí una manera de acompañarle en el proceso que estaba viviendo.

    Ellos van aprendiendo los puntos reflejos en sus pies y van conociendo cómo y dónde les toca mamá para encontrarse mejor. Es un regalo para toda su vida además de un precioso momento para el encuentro, la comunicación y hacerles sentir exclusivos por un ratito.

    “No dejes de confiar en tu intuición y guíate por tu corazón.

    Tu hijo/a te lo agradecerá”

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